Se te pianta un lagrimón





Como para recordar las viejas revistas que hojeabas en la peluquería, en el bar, o en tu casa, cuando no eran tan caras, anda circulando un mail con publicidades gráficas. Como las imágenes valen más que mil palabras (excusa ideal para un lunes donde cuesta arrancar), aqui van unos buenos ejemplos:




Los cohetes, las ausencias y la rueda mágica

De repente, como dicen ellos, "te cae la ficha". Te das cuenta de todo. Se te viene encima la película. Copa en mano, acabas de brindar, ya prometiste bajar de peso, trabajar menos, hacer más ejercicio, estar más tiempo con los tuyos, y ahora te encontras en la puerta de tu casa, con la bolsa de cohetes, petardos y "globos aerostáticos". Pero todo ha cambiado. En la esquina vuelan cañitas voladoras, más allá hay fuegos artificiales, los "rompeportones" retumban aca y allá, y pese a ese ruidoso infierno, estás en silencio. Ya no están tus hijos atrás, a tu espalda, peleando por prender esa cañita con tu ayuda, rogandote para que les des la cajita de "fosforitos", o siguiendote a cada paso haciendote sentir Rambo mientras desplegas toda tu artillería pirotécnica.
Ya no están mis hijos ahí. Hay una sobrina que me mira y el hijo de un vecino que corre por toda la vereda, excitado con tanto color y sonido. Pero descubro que mis hijos ya no están. El año no solo pasa en los calendarios. No vuelan los 365 días del año simplemente para que te vuelvas a juntar para cenar como si fuese la última vez y brindar por lo de siempre. Pasan los años para mi, y pasan para ellos.
Ayer, me parece que fue ayer, cuando comían enloquecidos y se desesperaban mirando el reloj, esperando las doce de la noche para "salir a tirar los cohetes".
Hacíamos pactos de silencio y nos robabámos los encendedores de la cocina que, inexorablemente, quedaban inutilizados. Y vibrábamos cuando el petardo explotaba dentro de la botella de Coca, o junto a la planta de la otra vecina, que esa noche no estaba en su casa. Nos mirábamos, sonreíamos e íbamos por más. "Temíamos" que volaran los coches estacionados en la cuadra, como en las películas, por nuestras explosiones.
Los busco con la mirada y ahora no los encuentro. Entro.
Alguien grita que se derrite el helado, que se calienta la sidra. Todo cambió en poco tiempo, comprendo.
El menor de mis hijos está "prendido" al celular, coordinando la salida con sus amigos, ayudadose también con el chat. Parece estar operando un "call center",
operando con sus amistades para determinar donde se van a encontrar y qué va llevar cada uno para tomar.
El del medio no está. El fin de año lo encuentra volando hacia Estados Unidos donde tocará su contrabajo durante tres meses en un crucero. En aquel año nuevo se dormía agotado, con olor a pólvora en sus dedos y sus rodillas "mugrientas". Ayer dormía a diez mil metros de altura en un American Airlines abrazado a su sueño musical, a sus temores, a su futuro...
La mayor, la que parecía una muñeca con ese vestidito escoces azul y blanco de Osh Kosh, con un lazo rosa en su cuidado peinado, hoy es una profesional recién recibida, con un novio con el que se encontrará en un rato en la playa. Ahora es él quien la llama muñeca. Viene una amiga a buscarla, la misma que alguna vez -¿cuándo fue?- me contó que el "Ratón Pérez" le había dejado un montón de plata debajo de la almohada. Y la película avanza en cámara rápida.
"Chau pa", te despide a la una y pico. "Chau pa", repite el otro antes de la "huida". Ya ni los tenés que llevar en el auto. Hacen lo mismo que hacías vos a esa edad. Quieren estar con su tribu.
Se te van, se te fueron, se están yendo. Es
la vida. Lo sabés, pero te cuesta entenderlo. El tiempo no se puede detener. La vida no es una foto. Los portaretratos desde los estantes de la biblioteca te devuelven imagenes congeladas, hermosas, únicas, es cierto, pero frías y lejanas.
En la madrugada, todavía se escucha allá a lo lejos, algún petardo, otra bomba de estruendo. En Alem hay miles de jóvenes poniendole vida a la madrugada. Ahí puede estar tu hijo, o en la playa cantando, o tomando una cerveza que pasa de mano en mano.
Van y vuelven al nido. En algún momento, dentro de muy poco, lo abandonarán definitivamente. Sentís un dolor difícil de explicar y contenés esa maldita lágrima que al final, te das por vencido, liberás.
El primer día del año me encuentra caminando por la costa. Mañana, dentro de tres, cuatro, cinco o diez "años nuevos", andaré, andarás, por ese mismo camino con un nieto de la mano. Te contará "lo bueno" que estuvieron los cohetes de anoche, te mirará desde ahí abajo con admiración, y
volverás a sentirte un super héroe, como aquella vez, en esta maravillosa e inexplicable rueda mágica de la vida.

De Frisco Bay al despacho de Cristina

Allá por los 80, uno de los grandes boliches de Mar del Plata era Frisco Bay. En el predio del Waterland, allá por la ruta 88, se levantaba esta disco que rápidamente se convirtió en uno de los lugares preferidos por los jóvenes marplatenses.
Numerosas grupos de rock pasaron por allí. Fueron memorables los recitales de Charly, de Los Twist, pero sin dudas, quien tenía predilección por ese lugar, ofreciendo allí show inolvdiables, era Miguel Abuelo. Con su grupo, "Los Abuelos de la Nada", donde ya descollaba el joven tecladista, Andrés Calamaro, siempre dio que hablar.
Pero los memoriosos también recuerdan a "Aime". Era el organizadores de las principales fiestas, el que "manejaba" Frisco.
"Aime" sigue manejando cosas importantes. Pasaron los años, se recibió del licenciado en Economía, se desempeñó en la esfera privada, también en el sector pùblico, y hoy aparece en todos los medios del país. ¿Quien es Aime?. Nada más y nada menos que Amado Boudou, titular de la Anses, de quien mucho se ha hablado en estos días a raíz de la estatización de las jubilaciones y la eliminación de las AFJP.
Según un perfil de Boudou -coleccionista de lapiceras, aficionado a la guitarra y soltero empedernido-publicado por el diario La Nación, "Aime", marplatense de 45 años, no tiene el perfil clásico de un militante de la causa de Néstor Kirchner y del campo "nacional y popular": se doctoró como economista en la universidad del Centro de Estudios Macroeconómicos Argentinos (CEMA), bastión de la ortodoxia liberal, donde también cursó un posgrado.
El CEMA fue la cantera de los economistas "neoliberales" de la época de Carlos Menem, como Roque Fernández, ex ministro de Economía, Carlos Rodríguez, ex jefe de asesores de aquel ministro y Pedro Pou, ex presidente del Banco Central.
Pero eso fue en los denostados años 90. Si bien nació en Capital Federal, se crió en Mar del Plata, en cuya universidad se graduó como economista con diploma distinguido y promedio de 8,19. Sus amigos lo reconocen como un hombre sociable, extrovertido y simpático.
Suele amenizar reuniones sociales con una informal banda de rock , "un rejunte musical", que formó con su hermano, que toca el bajoo y Amado, la guitarra eléctrica.
Eso ocurrió en la última fiesta de fin de año en la Anses, donde Boudou fue el centro del show. En sus horas libres, se perfecciona con un profesor de música.
Le apasiona el fútbol , es simpatizante de Tigre, "como buen amigo de Sergio Massa", pero ya no juega, afectado por una vieja lesión en la columna. En cambio, practica tenis y golf. El deporte y la política le impusieron en los últimos días una dieta estricta para conservar su línea y su cuidado aspecto físico.
Aquel "Aime" fanático de Los Abuelos de la Nada, hoy es uno de los funcionarios con más llegada a la Presidenta de la Nación y trabaja por otros abuelos. Como en los 80, aunque desde otra función, está en el baile.

Vamos de paseo...

Los escuché atentamente, y cuando terminaron con sus intercambios de experiencias recordé lo que sucedía hace algunos años, por lo que no pude impedir que se me escapara un "ustedes no tienen idea lo que era viajar en la ruta con los pibes".

Pero vamos por parte, porque de lo contrario, los lectores de este blog no entenderán de qué hablo. Daniel, digamos que se llama Daniel (para ser sincero, se llama Daniel, para qué tanta vuelta!), rozando los 30 él, decía orgulloso a sus dos colegas, misma edad prácticamente -todos convertidos en padres en los últimos cinco años- que le había cambiado la vida el DVD portátil.

¿Cómo?

Sí, que la vida la había cambiado con el DVD portátil. Esto es que viajó a Buenos Aires sin que la bestia atada con el cinturón de seguridad en la asiento trasero -léase su hijo de cuatro añitos- haya abierto la boca en todo el periplo salvo para pedir pis a la altura de "Minotauro". El mocoso viajó "hipnotizado" con la última de Disney y ni se escuchó. Un santo, un angelito, viajando en el asiento trasero 400 kilómetros sin hacerse notar. No exagero si les digo que mis compañeros/as de laburo padres recientes, compran el DVD portátil antes que el placard. Y los felicito. Han logrado extirpar un problema que era histórico.

¡Lo que hubiese pagado por ese aparatito cuando viajé con mis tres salvajes hasta Mendoza teniendo ellos 8,4 y 2 añitos respectivamente!. Les hubiese alquilado todo Blockbuster, te aseguro. No señores, no teníamos DVD portátil. Esos eran viajes.

No teníamos DVD portátil pero si cojones. Porque había que tener cojones para hacer centenares de kilómetros con tus hijitos, jugando al "veo-veo", al descubrir figuras en las nubes o al apostar por el color que tendría el primer auto que vendrá de frente. ¡Ma que DVD portátil..!.

Es más, las costumbres pasan de generación en generación, por lo que en una oportunidad, violando todas las reglas pedagógicas, hice con el del medio lo mismo que treinta años antes había hecho mi viejo conmigo. El "nene" estaba insoportable, matándose con sus dos hermanos en el asiento trasero. "Vos me tocaste primero", aducía y lanzaba roscasos a diestra y siniestra encendiendo los llantos y gritos de sus brothers.

"Calmate o freno y te bajo", lo asuste en diez oportunidades en otros tantos kilómetros, mientras mi esposa tomaba mate y mirándome sin decir nada daba a entender algo así como "en este viaje, de estos salvajes te ocupas vos. Conmigo lidian 360 días al año. Estos cinco días son todo tuyos", me decía sin decirme. Pero volvamos al punto.

De cuarta a tercera, de ésta a segunda y luces intermitentes encendidas para detenerme en la banquina. "Bajá", ordené con la puerta abierta. No parpadeaba el guachón, mientras sus hermanos paraban de llorar. Para unos empezaba lo bueno y para él, la tragedia. Bah, eso creía yo. "Bajá carajo", ordené gritando.

El pibe se bajó. Puchereó. Si, puchereó, pero se la bancó. Me midió, estoy seguro, porque estos salvajitos ven abajo del agua, viven adelantados. Al toque se dio cuenta que no arrancaría dejándolo tirado al lado de la ruta. Pero me siguió el juego.

"¿Te vas a portar bien?", pregunté samarreándolo un poco.

Sólo movió la cabeza. Subió, y en no más de dos minutos todo había terminado.

Creo que mi viejo alcanzó a arrancar, conmigo abajo del auto, y hacer 60 o 70 metros . Tuvo más coraje que yo treinta y pico de años antes.

El viaje se reanudó con tranquilidad. El silencio fue total durante algunos kilómetros, aunque como lo sabrá cualquier padre, nada es eterno. A la media hora todo se había convertido en un caos nuevamente.

De haber tenido un DVD portátil, ahora que lo pienso, estoy seguro que hubiese recorrido el país en auto. Es más, ahí debe estar una de las claves del crecimiento del turismo interno, de la explosión de visitas a Tucumán, Salta, el Valle de la Luna o la Patagonia. Se lo deben al DVD portátil, a la calma en el asiento trasero. A la paz que supieron comprar en 12 cuotas con tarjeta estos padres jóvenes para quienes ahora sí, "el viajar es un placer"...

¡No conocía a los Space Invaders!


Reconozco que lo miré con ganas de golpearlo. Lo aprecio mucho, sabe mucho, muchísimo, de internet, blogs y todo lo que sale y que tiene que ver con la computación. Por eso, cuando en medio de una charla me miró sin entender que eran los "Space Invaders", tuve el primer impulso de acogotarlo. El segundo impulso, más reflexivo, cinco días después, fue el de escribir unas líneas para que él mismo las suba en este blog y de paso aprenda.

Estos cyber mocosos que parecen haber nacido con el "Fifa 98" en la cuna, que creen que los años o las eras se dividen entre APS o DPS (Antes de la Play Station o Después de la Play Station) no pueden desconocer que los Space Invaders marcaron nuestra adolescencia, se llevaron todos nuestros ahorros en la Sacoa y aún hoy, nos mantienen tensos frente a las pantallas mientras van bajando los bichitos.
¡Agarren los libros chicos! "Googleen", como dicen ahora, pongan "Space Invaders" y busquen, que hay material de sobra. Pero por favor, nunca más nieguen la existencia.

De todos modos, antes de que se me piante un lagrimón, editaremos en este blog algunos datos, muchos de los cuales aparecen en Wikipedia. "Space Invaders" nace en 1978 para converturse en uno de los videojuegos más importantes de la historia. Su objetivo es eliminar a una serie de alienígenas invasores del espacio.
Su creador fue Toshihiro Nishikado, un diseñador japonés de la Taito Corporation. El éxito del juego fue enorme y se transformó en un fenómeno comercial: al cabo de poco tiempo era posible comprar todo tipo de merchandising relacionado con esta creación (libros , discos , camisetas...).
Además no tardaron en salir los primeros clones. Debido a que Space Invaders, aunque parezca imposible, no estaba sujeto a copyright, varios productores de videojuegos lo clonaron sacando a la venta juegos como: Space Invaders Deluxe, Super Invaders o Fast Invaders, se expresa en Wikipedia.

¿Cómo se juega? (¿En serio habrá alguien que no haya jugado nunca?) El juego tiene una estructura muy simple pero apasionante. El jugador controla un cañón que puede moverse a la derecha o izquierda y un botón de disparo. Tiene que ir destruyendo los aliens invasores (de los cuales hay tres tipos: con forma de calamar, de cangrejo y de pulpo) que van acercándose a la tierra cada vez más rápidamente. Cada tanto aparece en la pantalla, por encima de los invasores, un platillo volador que se mueve aleatoriamente de derecha a izquierda o de izquierda a derecha y que no agrega una puntuacion definida, sino que los puntos que otorga cambian cada vez.
Para tener mas éxito en el juego, se debe eliminar la fila que se acerca a uno de los lados del monitor disparando a los invasores uno a uno e ir alternando dicho proceso.
Además, existen cuatros escudos de protección terrestre (más parecidos a búnkeres) que nos cubren del fuego alienígena, aunque también nos dificultan disparar desde detrás de ellos.
En Sacoa se podía jugar a los Space Invaders en unas mesas que estaban cerca de la zona donde se celebraban los cumpleaños. Te podías pasar horas allí intentando batir tu propio récord.
Cuentan los que sabe que gracias al inmenso éxito de este videojuego, en Japón empezó a haber gran escasez de monedas, dado que eran utilizadas en las salas de videojuegos. El gobierno tuvo que aumentar el número de monedas para hacer frente a la emergencia.
En una página de internet, space-invaders.com se publican fotos de los "invaders" en paredes y edificios de distintas partes del planeta.
Cumplido el objetivo de explicarle a quienes no conocen a los Space Invaders qué es lo que se han perdido, me despido porque me dieron ganas de jugar un rato y bajar esos bichos con formas de calamares, cangrejos y pulpos.

Los chicos ya no juegan en la calle

No había que ser muy inteligente como para darse cuenta. Lo cierto es que un estudio revela que la falta de momento para jugar libremente, afecta el desarrollo de los niños.
¿Qué será del futuro de estos pibes?. Nadie puede definirlo claramente, pero hoy poy hoy se están perdiendo muchos juegos que quienes hoy pasamos la barrera de los 40 evocamos con una sonrisa.
Estos chicos hoy no juegan al fútbol en la calle, no construyen casas en los árboles, no saben lo que es el "poliladron", el "ring raje" y para las chicas, saltar el elástico en la vereda suena a película en blanco y negro. Los pibes no tienen tiempo, esa es la verdad.
Lo estamos "preparando" teóricamente para una sociedad competitiva, y así, entre el colegio, inglés, computación, danza, etc,etc, llegan a la noche "fusilados" con un rato para la computadora o la play station. También la inseguridad entra a tallar en todo esto, porque no hay padre que pueda estar tranquilo con su hijo en la calle, pero lo cierto es que los tiempos cambiaron. Hasta las "bicis", en poco tiempo, van a pasar a ser piezas de museos.
La niñez que conocíamos quedó atrás y los niños de futuras generaciones podrían entrar a la edad adulta sin contar con las aptitudes esenciales para la vida y sociales debido a una falta de momentos para jugar 'libremente', según un estudio publicado por Persil. El reporte global, que marca el lanzamiento de la campaña Todo Niño tiene Derecho de Persil, fue conducido conjuntamente con expertos líderes en desarrollo de la juventud y destaca el desgaste de la niñez. El reporte halló que 85% de las mamás en Reino Unido están preocupadas de que los niños crecen demasiado rápido y 64% considera que los niños se privan de su niñez debido a la falta de momentos para jugar libremente.
Según los cables de las agencias de noticias, en respuesta a este estudio, Persil como parte de la campaña Todo Niño tiene Derecho, está lanzando su Iniciativa para Jugar Libremente 2008, un esquema nacional enfocado a ayudar a los padres a encontrar maneras inspiradoras para que sus hijos se expresen a través del juego creativo y sin estructura. Este esquema culmina en apoyo al Día para Jugar, la celebración nacional anual del derecho a jugar de los niños, el 6 de agosto de 2008.

¿Sabía usted que jugar libremente ayuda en las siguientes áreas del desarrollo de los niños? . A saber: Estimula su imaginación y creatividad , mejora el lenguaje y la expresión, les ayuda a mantenerse activos y evita la obesidad, disminuye el estrés, ayuda a levantar la autoestima, mejora el desarrollo emocional y las aptitudes sociales para su vida futura.

Asimismo, como una guía, se recomienda que los padres dediquen una hora diaria para jugar activamente, de preferencia al aire libre con todos los niños. Los niños necesitan muy poca estructura o motivación puesto que son naturalmente activos. Únicamente necesitan el tiempo, el permiso y el espacio adecuado. Para ayudar a sus niños a aprovechar al máximo su tiempo para jugar, la Iniciativa para Jugar Libremente se centra en cinco áreas de juego que pueden ayudar al desarrollo del niño (juego, exploración, creatividad, imaginación y experimentación). Se viene el Día del Niño. No van a recibir ni pelotas, ni patines, ni "gomeras" que sean utiles como para jugar en la calle. Son los tiempos modernos. Tiempos en los que desde el Reino Unido nos enseñan que hay que fomentar el juego al aire libre de los más chicos.

La ventana al mundo de antes

Muchos dicen que la televisión es la ventana al mundo a través de la cual se puede ver todo lo que pasa en tiempo real. Pero, ¿cómo era antes el aparato televisivo? Seguramente que menos vistoso que ahora y además algunas características que lo hacían particular. Nada de control remoto, a pararse y cambiar con la perilla los pocos canales de aire que se sintonizaban. Nada de imagen en extrema calidad o todas esas cosas que ahora inventan, un blanco y negro con bastante lluvia dependiendo si la antena captaba bien o no la señal. Nada de sonido surround, un solo canal para escuchar las voces que se emitían desde la televisión. Sin dudas mucho cambio desde que la televisión nació hasta estos tiempos modernos donde las pantallas planas y el sonido "envolvente" dominan el mercado. Pero en fin, tiempos para recordar, momentos que se vivieron...¿te acordás?