El "Topolín" que traía mi viejo

La otra noche estaba por llegar a casa y mi hijo, por mensaje de texto, me impartió la orden: "pasá por una estación de servicio y traeme un chocolate".Cómo prefiero hablar antes que escribir, y más si uno estás manejando, lo llamé inmediatamente.-¿No querés que te lleve un Topolín?-¿Un Topo qué?, preguntó sorprendido.-Nada, nada. Te llevo un chocolate.De golpe me trasladé a mi infancia. Obviamente que a mi viejo no...

El día que el viento se tomó descanso

Pintaba para ser una jornada relajada, pero se convirtió en todo lo contrario. La cosa fue así. Sobrina, cinco años, que llama por teléfono para invitar a una barrileteada familiar en el jardín. Papá y mamá laburando, de modo que el tío -a partir de aquí, el que suscribe-, sin dudarlo, aceptó gustoso. Allí estaba en la puerta del Inmaculada Concepción, en el corazón del Puerto, exactamente a las 10.30 como lo había pedido...