El pelotero en lugar de la sillita alta

A mi no me jodan. Me hicieron vivir en una época que estaba llena de trabas e inconvenientes. La época mediaval te diría. Con mi mujer e hijos ibamos a un restaurante y pedíamos una mesa para cinco. "Se portan bien o no hay postre", se les advertía a los salvajes ni bien se arribaba al restaurante donde los ubicabamos estratégicamente como para que recibieran sus correspondientes "mamporros" si se zarpaban, léase si...