Son de plata y de acero...

Sigo yo escribiendo a la espera de que vuelva el autor del blog.

Éstos si que son grossos. No eran un dibujo animado más. Para nada. Se conviertieron en un clásico de los dibujos animados. Esperaba ansioso que llegue la hora de verlos cada tarde. Esa canción tan pegadiza que comenzaba con: "Allá van!... Son de plata y de acero, Silverhawks". Tremendo!

La serie fue creada en 1986 y tuvo un total de 86 episodios. La serie era acerca de un equipo de héroes en el Siglo 25 que fueron hechos con cuerpos y alas de metal para combatir al crimen organizado en la Galaxia de El Limbo.

Haciendo un poco más de review: El Capitán Telescopio reclutó a los Halcones Galácticos para combatir a Monstruón, un extraterrestre que puede transformarse en armadura metálica con la ayuda de la Estrella Lunar de Limbo en la cámara de Transformación. La célebre frase de Monstruón es Estrella Lunar de Limbo: Dame la Fuerza, el Poder, la Facultad de Ser ¡Invencible!, además cuenta con la ayuda de la mafia galáctica: Esclavo, el Barón Sierra, Bucéfalo, Vendaval, El Mago Cronos, Molecular, Naipe, Artillero y de la locura musical de Melodía.



Halcones Galácticos: su líder Rayo de Plata y su compañero Halcón Vigía, los super gemelos invencibles Acerino y Acerina, con corazón, alma y espíritu de acero, Vaquero, el guitarrista y piloto estrella de su increíble nave el Espectro, y del planeta de los mimos, el Niño de Cobre. El capitán Telescopio que dirige al equipo desde su cuartel en órbita Halconia.

¿Me vas a decir que nunca dijistes el clásico "chi chi amo" del Esclavo? ¿O que no tarareaste la canción de la intro? ¿Qué recuerdos te trae esta serie?

Ni laptops ni netbooks, una Commodore 64

Vuelvo a escribir a petición del autor de este blog que se encuentra en unos días de descanso. Y como mi generación (la que nació en la década del ´80, por si preguntan) está signada por el mundo de las computadoras y lo digital busqué algunos datos para escribir este post.

En tiempos en los que las marcas de informática compiten por ver quien hace la netbook más pequeña, o la pc hogareña más potente de todas, vale la pena traer al recuerdo a una de las primeras computadoras para la casa: la Commodore 64.

Según la Wikipedia
, la Commodore 64 es un ordenador doméstico de 8 bits (sí! 8 bits!) lanzado por Commodore International en agosto de 1982 a un precio inicial de 595 dólares.

Utilizaba unidad de casete además de disketera tipo 5 1/4. Disponía de un teclado profesional muy robusto, distintas tomas de conexión y poseía infinidad de juegos, aplicaciones, gráficos y multimedia. Contaba con una paleta de 16 colores (muy grosso para su época) y un interprete BASIC. Aceptaba la conexión directa de periféricos sin necesidad de un interfaz de conexión, (como alguno de sus más directos competidores) incorporando dos puertos de conexión de mandos de juego (joysticks), puertos serie IEC, RS232 y C2N, salida a televisión, salidas de vídeo compuesto y audio mediante conector DIN de alta fidelidad y un puerto de expansión para cartuchos. Algunos cartuchos incorporaban lenguajes de programación como COBOL, o un basic más avanzado, o expansión de ram, más algunas utilidades para congelar los juegos y poder copiarlos. Su reloj funcionaba a menos de 1 Megaherzio, pero sus excelentes capacidades gráficas y sonoras, hicieron de ella la computadora personal favorita de millones de usuarios caseros. Hoy en día existen programas que emulan su funcionamiento al completo, para GNU/Linux, Windows y otros sistemas operativos.

Sin dudas, una de las pc´s de cultos más importantes en la historia de la computación moderna que nos muestra como en tan solo 27 años todo cambió y de forma muy acelerada.

La vieja revista con personajes actuales

La revista "Gente" es del 11 de febrero de 1971 -tiene 38 años-, la encontré en uno de esos puestos de la plaza Rocha, y en la tapa aparece, en bikini negra, la atractiva Graciela Borges.
Hojearla, para los periodistas, no deja de ser un agradable ejercicio. Ya de entrada aparece un reportaje con Graciela Borges en Mar de Plata, "encontrada por estoicos cronistas de estìo".
Y obviamente, siendo un número de febrero, es Mar del Plata la ciudad que acapara la atención.
Se detalla que continúa la guerra cruel entre las compañías teatrales por estr primeras en recaudación. En ese sentido, como todos los años, va primero Darío Vittori con "Las píldoras", en el Atlas. En lo que va de esta temporada lleva recaudado 25 millones de pesos viejos. Malintencionadas voces aseguran que Vittori apela a cualquier recurso con tal de vender más: desde estar en la boletería y entregar o autografiar personalmente las entradas, hasta hacer repartir por las playas pequeños frasquitos con píldoras, propaganda de su obra.
Se apunta luego que "recién el domingo Hugo del Carril pudo presentarse en "La carpa del pueblo" (una afección a las cuerdas vocales se lo impedía). Resultó un éxito y tomó nuevamente vigencia la anécdota: a don Hugo le habían ofrecido presentarse en un tradicional boliche tanguero, donde la copa sale $ 3.000 por persona. Cuando se enteró dijo: "¿Y yo voy a cantar para unos pocos que pueden pagar esa cantidad". Resultado: se presenta en "La carpa del pueblo" donde la entrada cuesta sólo $ 500 (de los viejos) por persona".
También se señala que "el adminículo de moda, el más usado, el más solicitado, el más amado esta temporada en Mar del Plata: el paraguas" al tiempo que se informa que
"aumentaron este año el número de mochileros aquí (hubo que habilitar un nuevo y gigantesco campamento municipal) y aumentaron el número de hippies, que tienen su playa predilecta: "Playa verde", muy cerca del Torreón"
Según la revista Gente, "lo único que sigue siendo buen negocio aquí son los boliches nocheros de Constitución. El orden es éste: Enterprisse (ahora con un conjunto italiano sensacional, Gli Scotter), Bwana, Zum-Zum y Banana. La copa sale, promedio, 1.000 pesos por persona". Además, se remarca que "como los días son muy feos, la gente busca compensaciones. Una de ellas, la principal, es comer. De noche resulta difícil encontrar mesa en algún restaurante. El puchero mixto (gallina y carne) de "Ambos mundos" es el plato más solicitado".
En otro número de la misma revista, pero de marzo, se lo ve al hoy senador electo y aspirante a presidente de la Nación, Carlos Reutemann, con 28 años. "Pese a clasificarse en el décimo lugar, cumplió una destacada labor en la primera prueba con puntos para el campeonato europeo de Fórmula 2, el Gran Premio Mallory Park".
En otra fotografía que sorprende, aparece María del Carmen Valenzuela, con 14 años (si, 14 años). Dice Gente: "es una adolescente que se toma muy en serio su papel de actríz. Junto a Víctor Laplace ensaya y repite con gran énfasis su parte en Estació Retiro, y no se equivoca casi nunca". Por último se indica: "todo sea por el gran anhelio de convertirse en una actríz de primera, de esas que marcan una época".
En la página 70 hay una gran nota. El "Bambino" Veira, con 24 años, jugando en Huracán, viste como hippie. Siempre fue un personaje, no hay dudas, pero en esta nota, lo juntan con los hinchas que hablan de él. "¿Sabes lo qué pasa? Es el mejor jugador del mundo después de Pelé", dice un simpatizante para el que, la pinta es lo de menos.
¿Más?. Para todos los gusto. Hay una entrevista con "Los chicos de la bronca". "Tienen 21 años. Son como el día y la noche y se llaman en realidad Miguel Cantilo y Jorge Durietz. Uno está haciendo el servicio militar y otro se salvó por flaco. Los une la bronca y la gracia para cantarla", dicen sobre Pedro y Pablo.
Por último, en un aviso de una página, Lu9 Emisora Mar del Plata promociona sus espacios "Desde la casa del Puente, un puente hasta 2.500.000 casas para que usted transite por los mejores programas".

¿Ese es tu walkman?...

No puedo creer que esté escribiendo sobre el walkman como una antiguedad. A 30 años de su creación no hay dudas: es una antiguedad.
Cuando apareció en el mercado parecía algo increíble. Uno podía salir a la calle y escuchar música de su casette. Con la lapicera me cansé de rebobinar casettes para no gastar tan rápidamente la pila...La cosa es que el walkman acaba de cumplir 30 años.
No existía Wikipedia, que hoy define al walkman como un "reproductor de audio estéreo portátil lanzado al mercado por la compañía japonesa Sony en 1979. El primer modelo fue el TPS-L2. De este modelo y sus posteriores revisiones, Sony vendió millones de unidades, aunque cuando apareció, pocos podían permitirse uno debido a su elevado precio. El walkman permitía obtener calidad de sonido, similar a la de un equipo casero, sin ser tan voluminoso. La amplia difusión del walkman también cambió radicalmente el negocio de los tocadiscos y le dio el primer golpe al disco de vinilo, ya que el casete era más fácil de reproducir y más económico. El walkman es todo un símbolo de los años 80".
-¿Ese es tu walkman? ¡Qué moderno que és!"...Como olvidar esa frase de Charly y Pedro Aznar, al iniciarse "La peluca telefónica". El walkman nos acompañó a muchos.
A Andreas Pavel, inventor alemán-brasileño, se le atribuye la invención del primer reproductor de audio estéreo portátil en 1972. Pavel estudió filosofía y participó en varios movimientos intelectuales y creativos, era un gran amante de la música y el hecho de que se desplazara constantemente le llevaron a idear su "cinturón estéreo". Durante la dictadura militar se exilió en Europa, intentó vender su idea a varias empresas pero estas no vieron su idea con buenos ojos y Pavel acabó por patentar su invento.
Sony comenzó negociaciones con Pavel sobre la propiedad intelectual de la invención, y reconoció, en 1986, que le serían pagadas regalías por su invento, sin reconocerse la propiedad intelectual, explica Wikipedia.
Leía días atrás en un blog que por el aniversario del walkman, la BBC hizo un curioso experimento al darle a Scott Campbell, un chico de 13 años, un viejo Walkman para que use durante una semana. El mocoso dijo por ejemplo que si esto era un reproductor de bolsillo, tendría que tener un “bolsillo gigante”. También se quejó de la calidad de sonido, de que el casette almacenaba pocas canciones y de que no encontraba la función shuffle!, se consigna en "eblog" para rematar, el muy maleducado: " “Mis amigos no podían imaginar que sus padres hayan usado esta caja monstruosa”.
Hoy, los i-pod, mp3 y artefactos similares crecen y se multiplican, como alguna vez los walkman le pegaron el tiro mortal a los discos. Dentro de 30 años, alguien recordará seguramente los artefactos con los que escuchábamos música en épocas de gripe porcina...

Un ejemplar de "Caras y Caretas" para despertar mil sensaciones...

Hacía tiempo que no me emocionaba tanto ante una revista. Esta mañana la hojeaba, la tocaba, la acariciaba, sonriendo, imaginando y transportándome en el tiempo. Vaya una vez más el agradecimiento a mi amigo Eduardo por este hermoso regalo: un número de "Caras y Caretas" del 30 de diciembre de 1899. Un ejemplar de 110 años, que vive y palpita desde los apagados colores de su tapa.

Tras la primera e imperiosa necesidad de recorrer cada una de sus páginas, llega la segunda lectura, más analítica, sin dejar de lado los avisos comerciales, ya de por si increíbles. Y al margen del contenido específico de esa "Caras y Caretas" aparecen las preguntas, que se arremolinan cuando acabo de cerrar el ejemplar.

¿Quién la compró? ¿Quién la guardó? ¿A qué se dedicaba aquel hombre que la adquirió en aquellos días posteriores a la Navidad de 1899? ¿Se hablaría del 1900, se temería o se referirían al fin del mundo, como hace algunos años nosotros lo hicimos con la llegada del 2000?.

Preguntas hasta infantiles van y vienen en torno a esa revista de 110 años, seis más que los que acaba de cumplir este diario.

Esa revista se editó y se leyó cuando no existían ni Boca ni River en la Argentina, el mundo no había sacudido por sus dos guerras mundiales, y cuando nadie imaginaba que alguna vez existiría un aparato llamado televisor. No había nacido mi abuela, Perón tenía 5 años, Yrigoyen 7 y Gardel 10. No habían nacido Evita, ni Fangio, ni Maradona, ni Pelé en Brasil.

¿Qué comería aquel hombre que compró esta Caras y Caretas?. ¿Cómo se conformaba su familia? ¿Con qué soñaba, que añoraba, que lo entristecía?. Gateaban aquellos días de diciembre de 1899, bebes que luego serían célebres personajes, como Jorge Luis Borges, Humphrey Bogart, Ernest Hemingway y Alfred Hitchcock, todos nacidos en 1899, mientras España renunciaba a sus derechos sobre Cuba.

En Buenos Aires vivían 800.000 personas, el tango no había llegado al centro, y se bailaba la polca militar.

¿Bailaba el comprador de esta revista el vals "Danubio Azul"? ¿En aquella fiesta de fin de año brindaba con champagne "Delbeck", con oporto "Braganza", con cognac "Valdespino" o con la ginebra de moda: "Néctar"?

Hojeo la revista una vez más. Hay en la página 2 un aviso de página entera, promocionando la compra de velocípedos a $7.50 m/n. Se venden en Florida esquina Cangallo. También se habla del "compuesto de apio de Paine", que según la estrella de entonces, Emma Calvé, cantante de fama mundial, "es el más grande fortalecedor para los nervios que pueda encontrarse. Puedo certificar que su poder para dar buena salud es asombroso", añade.

En calle Bolívar 375 (a tres cuadras de Plaza de Mayo) se venden los "nuevos fonógrafos y grafófonos" que cantan y hablan "tan alto como la voz humana". "Estos aparatos -se indica en el aviso-pueden también reproducir cualquier discurso, conversación, canto,. música,etc".
Las notas sorprendentes se multiplican en cada página hasta que en una de las últimas de la revista, aparece un aviso que tiene que ver con Mar del Plata. Se trata del Confortable Hotel, a tres cuadras de la playa del Bristol. Se indica que posee "cocina de primer orden, comidas especiales para familias, luz eléctrica en todas las habitaciones y selecta orquesta durante las comidas y por la noche en el gran salón de baile". ¿Los precios?. En diciembre, marzo y abril, una "pieza con dos camas y pensión para dos, 12 pesos diarios, que llega a 14 pesos si la estadía es en enero febrero". Ya en la retiración de la contratapa se promocionan "Santarelli y Lobato, fábrica de coronas fúnebres" y la "señorita Fanny Blitz, primera dentista recibida en la facultad de Ciencias Médicas de Buenos Aires" anuncia que "ha abierto su consultorio odontológico para señoras y niños". Para cerrar, en la contratapa, a todo color, van los avisos de "Calvet y Co, agente del champagne", Fósforos Victoria y Real Hollands, la reina de las ginebras y galletitas Lola, de Bagley.

En tiempos de pantallas y computadoras que caben en la palma de una mano, cuando se habla de los "libros electrónicos" la muerte de los diarios, la desaparición de los libros, este ejemplar de "Caras y Caretas" se pasea impetuoso entre las manos de los periodistas de la redacción que tan sólo gozan acariciándolo...

Aquellas viejas fotos que conmueven

Encontrar una vieja revista en la feria del Parque Rivadavia de Buenos Aires y disfrutar viendo viejas publicidades y fotos constituye un espectáculo único. Las viejas fotos, las de las revistas, las del archivo del diario, las del cajón de casa, siempre tienen su atractivo.
Días atrás, el pasado y el presente confluyeron para darle vida a estos recuerdos. Por internet, comenzó a circular un correo con fotos del pasado, algunas de ellas realmente increibles.
Vale detenerse en cada una de ellas, buscando las "perlitas" de cada toma, no solamente lo que se ve en primer plano.



Así, y vale compartirlo con los seguidores de este blog, hay fotos para todos los gustos.
La típica pizza de cancha, la vieja pescadería, el local de venta de sombreros, el negocio donde avisan que llegó el dulce de leche, o el de los inmigrantes recién arribados al puerto local con todas sus expectativas a cuesta para reiniciar sus vidas en esta tierra. Pero hay más, más fotos para disfrutar. El local donde se venden radios, la tradicional copa de leche en la escuela, el tranvía a Plaza de Mayo, los vendedores de diarios, aquellos canillitas, y el trabajo en el campo, cuando la soja no existía.
Fotos para ver, para disfrutar, para recordar. Para compartir, en un alto del diario trajín.

El pelotero en lugar de la sillita alta

A mi no me jodan. Me hicieron vivir en una época que estaba llena de trabas e inconvenientes. La época mediaval te diría. Con mi mujer e hijos ibamos a un restaurante y pedíamos una mesa para cinco. "Se portan bien o no hay postre", se les advertía a los salvajes ni bien se arribaba al restaurante donde los ubicabamos estratégicamente como para que recibieran sus correspondientes "mamporros" si se zarpaban, léase si el más grande le metía la cabeza en la salsa de los ravioles a la nena, o si por medir a ver quien tenía más o menos Coca Cola terminaban rodando vasos y botellas por el piso con el consiguiente show de las cabezas de las otras mesas girando hacia la nuestra.
A la hora del balance puedo señalar con orgullo que salvo en una oportunidad, los tres indios que hoy portan mi apellido, siempre se portaron civilizadamente a la hora de ir al restaurante. Aunque he visto escenas escalofriantes en algunos casos, con mocosos a los que practicamente "ataban", cual si fuesen matambres, en las "sillitas altas" para que todos pudiesen comer en paz.
Aclaraba que solo una vez los míos hicieron desastre. Fue en un restaurante de la calle Yrigoyen pero admito que fue mi culpa. Hacia 400 grados, llegamos en un Citroen 2CV que se movía a 40 kilómetros por hora, y prácticamente deshidratados, acalorados, ahogados, colorados, especialmente los dos varones, estaban "endiablados". Tiraban el pan, la manteca, los cuchillos, los cubiertos, los vasos y lo que encontraban a su paso. Sólo quería Coca y más Coca, por lo que, esta vez si, quedó de lado aquel axioma de una sola gaseosa por cabeza "y que te dure hasta el final".
¿A qué viene todo esto? ¿Por qué toda esta introducción y confesión? Paso a detallar. Anoche, en el trabajo, escuché a un compañero que hablaba por teléfono con su esposa.
"Si, bárbaro, pero averiguá si tiene pelotero", disparó antes de cortar.
Escuché pero mi hice el gil. Sin embargo, dos minutos después, el tipo empezó a hablar en voz alta en un claro pedido de ayuda e información. "Muero por unas tiritas de asado. ¿Alguien sabe donde puedo comer asado y que tengan pelotero?".
A ver, a ver...Me tildé en ese instante. Creí que pelotero era un nuevo plato. Ahora se le dice "fina base de hierbas" a un poco de lechuga por lo que tranquilamente podrían llamar "pelotero", digamos, a una buena provoleta.
Pero no, no.Este cristiano, carnívoro, quería un pelotero-pelotero. O sea, un lugar donde depositar a su adorable criatura mientras él se mandaba sin culpa alguna los riñoncitos, chinchus y tiritas. Es más, estuve averiguando y hoy todos, absolutamente todos los matrimonios jóvenes, con hijos, buscan restaurantes con "peloteros" o sectores dedicados al cuidado de los salvajitos. "Tienen televisores de plasma, todos los juegos que te imagines, y en algunos casos hasta maestras jardineas", me ilustraron, y me miraban como si yo fuese el abuelo de Heidi.
Juro que no me estaban jodiendo. Eran varios los recientes papas y mamas del laburo que hablaban con naturalidad de la situación. E incluso me informaron sobre la existencia de una revistita donde se consignan las características de cada "restó" con estos artilugios.
Es así. Ahora los mocosos van al pelotero, se comen dos papas fritas, y con suerte medio pancho, mientras papá y mamá cenan tranquilos. No está mal, no está mal, pero, que quiere que le diga, me quedo con aquella mesa donde los chicos sabían sentarse, comportarse, y comer civilizadamente. Aquellos días en que en las mesas de los restaurantes se veían familias dialogando y cenando, y hasta por ahí, tenías la suerte de que pasara una mujer, que había ocupado otra mesa cercana, y te felicitara por lo bien que se portaban tus pibes. Y vos te sentías orgulloso, hasta con ganas de comprarle otra Coca y un flan gigante con dulce de leche a los pequeños indios, domesticados por un rato sin necesidad de pelotero, plasmas y "seños".